A todas luces, los dos extremos de la Europa decimonónica, Rusia e Iberia, presentan los mismos síntomas y los mismos caracteres. Hermanos mellizos en lo social, en el apartamiento de la cultura centroeuropea, en lo trágico, en la profunda agonía de la vida para tantas y tantos.
Me ha gustado, sí, esta reivindicación de la olvidado Emilia Pardo Bazán
Te descubrí hace poco y cada vez que leo uno de tus textos pienso lo mismo "qué gusto".
Muchas gracias María.
Muy acertada reflexión. Comparto totalmente esa admiración por "los rusos".
Gracias. Son infinitos. Y Pardo Bazán, también.
A todas luces, los dos extremos de la Europa decimonónica, Rusia e Iberia, presentan los mismos síntomas y los mismos caracteres. Hermanos mellizos en lo social, en el apartamiento de la cultura centroeuropea, en lo trágico, en la profunda agonía de la vida para tantas y tantos.
Me ha gustado, sí, esta reivindicación de la olvidado Emilia Pardo Bazán